domingo, 19 de febrero de 2012

LA EQUIDAD MOTIVACIONAL COMO MEDIDA DE ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD


  1. Los motivos como impulsos- los motivos como metas.
¿Por qué algunos alumnos abordan el aprendizaje con entusiasmo y otros de mala gana?

Los alumnos que abordan el aprendizaje con entusiasmo son aquellos que evitan el fracaso, que les gusta conseguir el éxito y los cuales disfrutan con el proceso de aprendizaje ya que están motivados para ello. En cambio los alumnos que abordan el aprendizaje con mala gana son los que no están suficientemente motivados, o los que han tenido demasiados fracasos y no tienen expectativa de que esto vaya a cambiar.


¿Por qué eligen tareas sencillas en las que el éxito esta asegurado y otros prefieren problemas en los que las posibilidades de éxito y fracaso estén en equilibrio?

Los que suelen elegir tareas sencillas son los alumnos que prefieren asegurarse el éxito y evitar los fracasos, son los que tienen baja motivación para aprender cosas nuevas, ya que no se arriesgan a equivocarse o a realizar una conducta mas novedosa que pueda implicar un cierto fracaso a corto plazo aunque puedan conseguir un gran éxito a largo plazo.
En cambio los alumnos que eligen las tareas en las que las posibilidades de éxito y fracaso estén equilibradas, son aquellos que realmente quieren aprender, que su aprendizaje evoluciona y sus conocimientos aumentan, a pesar de que al principio puedan arriesgarse a tener un fracaso, se interesan por esas tareas nuevas para superarlas y adquirirlas las que serán transformadas en futuros éxitos.


¿Por qué hay tantos alumnos que no se esfuerzan en la escuela? ¿Por qué otros alumnos ocultan sus esfuerzos o se niegan a admitir que estudian mucho?

Los alumnos que no se esfuerzan, puede ser porque no estén realmente motivados y no encuentren un sentido y en algunos casos, porque algunos alumnos tienen la capacidad intelectual y habilidades suficiente para realizar el mínimo esfuerzo y alcanzar los objetivos propuestos y de este modo, será igualmente recompensados que el resto de los compañeros que han trabajado más que él.
Otros alumnos ocultan sus esfuerzos y niegan que estudian mucho porque no esta bien reconocido por el resto de compañeros, ya que obtienen peores resultados que ellos, o los etiquetan como “los tontos de la clase”. Si reconocieran esto, tendrían que reconocer las dificultades que tienen y que son “diferentes” al resto, y no miran el lado positivo de ello.


¿Qué merece la pena que aprendan los alumnos de cara al futuro?

Los alumnos deben comprender y saber que todo en esta vida se consigue a base de esfuerzo, que muchas veces es la constancia y las ganas de aprender y de hacer las cosas lo que da lugar al GRAN éxito y que la capacidad que tenga cada uno de ellos, es la que él mismo se desarrolle, con la ayuda de personas que lo guíen, pero sobre todo el afán de saber y conocer y de superación son los que harán de ellos los profesionales que quieran ser.



  1. Los motivos como emociones.

Nuestros criterios de evolución, ¿son normativos o criteriales?, ¿están referidos a la norma del grupo o a un nivel de exigencia absoluta?

La evaluación que suelen hacer son normativas, ya que se basa en la comparación. Están referidas al nivel de exigencia absoluta, ya que tienden a motivar a los alumnos a esforzarse más la próxima vez, cuando se ha producido un fracaso, por lo que implica no estar a la altura de la meta, y cuando compiten con el resto de sus compañeros no están a la altura de ellos.


A veces, los estudiantes que se orientan a evitar el fracaso, rinden igual de bien o se hallan dispuestos a rendir como los que se orientan al éxito, ¿por qué ocurre esto?

Esto puede ser posible por que los orientados a evitar el fracaso, son buenos alumnos con buenas capacidades pero, son consciente de ellas, por lo que dejan para el último momento sus deberes y sus obligaciones, en cambio los orientados al éxito son personas que aunque no tengan esa facilidad, potencian sus habilidades y las trabajan continuamente con una gran curiosidad por aprender, por lo que las dos clases de estudiantes obtienen el mismo resultado, aunque de diferente modo.


¿Conoce o recuerda usted a alumnos que se ajusten a los perfiles que hemos desarrollado? ¿Qué utilidad para nuestro trabajo puede tener el análisis basado en la aproximación al éxito y la evitación del fracaso?

Sí conozco a este tipo de alumnos, ya que en mi propia clase, en diferentes años, me he encontrado con ellos.
Es útil para conocer que hay distintos tipos de estudiantes, con diferentes modo de trabajar, diferente tipo de actitudes ante el aprendizaje y distintas motivaciones. En este caso nos encontramos con alumnos que están muy motivados, con ganas de aprender, que dedican mucho tiempo a ello, no sólo en clase sino también en su tiempo libre, trabajan duro para conseguir sus objetivos. Mientras que el otro tipo de alumnado tiene una baja motivación, lo deja todo para el último momento, se aburre, se muestra indiferente, aunque consigue los éxitos porque estudian mucho antes de la evaluación para compensar el tiempo perdido.


¿Cómo se enseña a planificar? Previo de una tarea o trabajo, ¿de qué manera podríamos atender los tres aspectos propuesto por Pintrich: creencia de capacidad, razones y emociones?

Es importante observar cuántas asignaturas tiene, qué grosos tiene cada una de estas, saber cuál es la de complejidad, cuales son de su agrado y cuales no. En función de esto programar todos los días de trabajo, repartiendo las horas según la asignatura, comenzando con alguna fácil, seguida de la más compleja de su agrado, seguida de la más compleja. Es aconsejable hacer un descanso cada hora y media de unos diez minutos, para que el rendimiento sea mayor.
Los tres aspectos propuesto por Pintrich, consistiría en explicarle al alumno la tarea expuesta, hacerle razonar si es capaz de llevarla a cavo, cuáles son los instrumentos de los que dispone para ello, y que reflexione sobre las habilidades   que posee, las que permitirá que pueda realizar la tarea de un modo más fácil. Una vez conseguido que el alumno sea vea capaz para hacerlo, debemos de motivarle para que la realice, le podríamos pedir que nos diga cuáles son sus metas a corto y medio plazo, y orientar esta actividad hacia ellas, para que se motive aún más a hacerlo. Por último una vez terminada la tarea, preguntarle cómo se ha sentido al realizarla y después de haberlo hecho, cómo se ha sentido al ver la recompensa que ha obtenido, ya que ha aprobado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario